posa su aliento sobre el abrazo
del mundo
esparce naranjas en lo íntimo
los rosas ovejan nubecitas
aún tiemblan sus recuerdos noctambularios
lagañosos
desmigajo la soledad en las manos
como se derrama el sol
al morir
así he de
fenecer
...y pensé en los contrastes malditos que hay, entre un viaje al espacio y un niño sin pan... Silvio Rodríguez
posa su aliento sobre el abrazo
del mundo
esparce naranjas en lo íntimo
los rosas ovejan nubecitas
aún tiemblan sus recuerdos noctambularios
lagañosos
desmigajo la soledad en las manos
como se derrama el sol
al morir
así he de
fenecer
detrás de este campo
duerme el mar y ronca
con su garganta blanquecina
airea la baba vindica
se brinda al amante endiosado
quien asoma
late el cuerpo salino
lágrima espumosa
como sangre ensimismada
en el hueco de la mano que la ofrece
y emana palabras amanuenses
tanguea el sol sur Piazzolla
la mañana
alondra bandoneones
soltando bramidos resoplos
flama borrajo
ámbar me sos me crecés
rebalsas los techos
la energía de los pensamientos
nos enmudece tu esfera
como una pandemia que adormece palabras
quebradas en los dedos
una vez que asoma rizos brillantes
come la carnosidad del corazón
te devora el domingo con todo lo intenso
musguitos en las rocas
piecitos ronroneando
fluidas influencias amor
amor amor?
de golpe cierne la garganta y
tironea compuertas en los ojos
huérfano centro bongó latidor
huella incierta expectante
la mariposa sigue mariposeando
en la boca babea el estómago
me seco la frente de paciencia
las ansias de pelo acariciado
tranquilas tranquilas amorosas
ya vendrán chispa fogonazo luz
lámpara led absorto en tu mitad
se conturbará el ánima la intermitencia
lo feliz
silencio silencio
esperame decís
y el cadáver de mi lengua
cae
hoy está arisco el silente
apenas asoma su resplandor hepático
timorato de antiguo cuerpo
penetra lento la sabanezca nube
se deja ver el polvo de su luz
con bastón blanco y
aquí nosotros los ambivalentes
nadando en la fresca
como de costumbre escasos
creyéndonos omnipotentes y armoniosos
desconfigurados de chips intermitentes
robotizados e idiotas sin cambios
a pesar de los adjuntos
al fin apea sus telarañas a las horas
se sostiene en la jornada y entibia
su tiempo lo domina a gusto e piacere
mientras se suscitan los mortecinos
e insisten como siempre insisten
ignorando las bocas abiertas de la tierra
cargan labores estéticas
autitos y qué dirán
vuelvo en sí y recuerdo
también yo
voy a continuar
no traje corazón una cavidad vacía
tan sólo aereada en mí centro
allí silente aguarda
el inmenso instante
aún los ecos están mudos
en ese rebotar de la nada
hay un rayo feroz insistiendo en mi frente
que calienta hasta ese sitio
no llegó a nueve meses
el que bate las alas
aquel que impulsa su lava canicular
por los vertederos del sentir
no vino ni quiso
la brasa acorazada de la mitad
a golpes de sol
la sangre aúlla
mete sus lenguas por el ozono
abre el pecho fulgurante e
infringe la ley de los escalofríos
regocija los iones de las sorpresas
impulsa el grito de gaviotas y albatros
quienes protegen su mar
el que lo aguarda
para mecerlo en sus temblores
el aguacero lo oculta lo contiene
aunque irrumpe su parpadeo secular
una tacuarita sonríe
con su plumaje llovido
espejando en el goteo
su cara de
dios infinito
con tan sólo una saliva
se comería el mundo
detrás de una nube
simula ser la luna
hasta que nos deja ciegos
su ojo infinito
incauto con flama poderosa
perpetrando al iris
de quienes lo creen un dios absorto
en su manantial de fuego
su lava negra nos da
un escarmiento ensimismado
sobre nuestra memoria
nos astillan sus espejos desmedidos
su corola y corolario
arrastran las bocas por el pedregal caliente
su cuerpo sonoro e impávido se entrega
hasta que con un guiño arrebolado
le abre paso
a la nocturnidad
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...