domingo, 13 de junio de 2010

Hoy, este día.

Hoy es un día de esos días
en los que en llanto
quiero romper.

Hoy es un día de esos días
en que al Mundo quiero ver
y
una inmensa bestia alada,
con sus feroces ráfagas de plomo
me quiere detener.

Hoy es un día de esos días
en los que descalzo quiero vagar,
con un libro ajado
desde su prólogo a su lomo,
sin escatimar.

Hoy es un día de esos días
en los que más pobre
aún quiero ser.
Para sentir el frío tajante
que desmiembra mi piel.

Hoy es un día de esos días
en los que a mi ánimo
quiero regocijar,
sin raros espíritus, sin cruces
y por supuesto sin rezar.

Hoy es un día de esos días
en los que al futuro
rápidamente quiero arrimar.

Hoy es un día de esos días
en que el respirar
se me quiera cortar.

Hoy es un día de esos días
en que a la vida no puedo ocultar.

Hoy es un día de esos días
en que a la muerte quiero apuñalar.

viernes, 4 de junio de 2010

Memoria


Cierro los ojos y solo veo lo inmundo
de este mundo
y lloro con sangre
de un inocente niño moribundo.

Entreabro los ojos y veo los trozos
de mi vida junto a los de otras vidas
y palpo mi carne sucia
junto a mi alma aún más podrida.

Abro mis ojos por fin y veo mi corazón
incomprensible junto a otros corazones temidos,
pero avisto niños y me doy cuenta
que es aún más real el olvido.

Aquí Está mi Corazón




Aquí está mi corazón
sobre la mesa,
manchando mi hoja
desde los pies
a la cabeza.

Aquí está mi corazón,
el que me anuncia,
el que me agita,
el que me besa.

Aquí está mi corazón
chorreando sangre,
dejando huellas,
como la tristeza,
como el hambre,
sin riquezas.

Aquí está mi corazón
lleno de sabia,
imponiendo a gritos
su propia rabia.

Aquí está mi corazón
sin Teocracia
ni razón,
sin aristocracia
ni paragón.

Aquí está mi corazón
para plantar,
para raíz
o para flor.

Para blasfemar,
para cantar.

Para reír,
para llorar.

Para ayudar.

Para…

miércoles, 7 de abril de 2010

Albor





He comprendido que de mis letras
no soy el dueño.

Que regalo la locura
de los sentimientos que enseño.

Ninguno sabrá quién soy
ni quién he sido.

Soy recuerdo de nostalgias
y carguero de muertos que no olvido.

Del rezagado soy amigo
y del disidente testigo.

Dejo tinta como huella
en el corazón del labriego.

Hambriento tengo el ego
y desesperada la razón.

Las mejillas de arrebol
y pecho sonriente de albor.

Un poeta corazón
y un manifiesto testimonial.

Con mi mano de imparcial
bofeteo fuerte a la muerte y a todo el que siembre el mal.

La Casa de la Vergüenza



La casa de la vergüenza
tiene sus puertas abiertas,
racimo de uva en la reja
y espada con experiencia.

Pupila de seda verde
en la cornisa
de la tristeza.

Facciones de un rostro amargo
que besa el hielo,
corazón bravo con vil recelo,
en su letargo y su dignidad.

Se clava como un puñal
en su vanidad.

Tejiendo en su alma una trenza,
con la vergüenza
no hay que jugar.

Ombligo de la mentira,
al que ama mucho suele atacar.

La fruta que no la tiene
sin duda nunca
ha de madurar.

Pero sí, ha de morir sola…
como el gusano,
sin suplicar.

lunes, 1 de marzo de 2010

Suposiciones Del Mañana



Cuando te conozca,
te diré que mi soledad siempre
estuvo acompañada de tu silueta
y que tu rostro no ha sido tan bello
como lo será en la realidad escueta.

Te contaré que has estado
presente siempre en tu ausencia,
que en mi mente he dibujado
tu sonrisa y tu ufana adolescencia.

Te mostraré los días de pasión
que he guardado para ti
y el sitio que te he dejado
para momentos de rebelión.

Dejaré de lado mis tiempos de cabrón
y que me juzgue el corazón
o el que nunca ha sido osado.

No podré pincelar los tintes
que ha dejado la indecencia,
aunque la dura indiferencia
se me imponga cual esfinge.

Narraré los tiempos en que el Hombre
llora balas,
dejando de lado
amores, risas y muchas palas…

Te diré que apesta el olor a modernidad
y que me invade a diario
el perfume de la humildad.

Hablaremos a menudo de mis caprichos
y de mis ansias.
De tu caudal de amores,
de nuevas dichas…
de mi ignorancia.

La Voz de Los Arrabales



Mi voz trepa sobre el cuerpo
de la avaricia
y se encarama en la cima
de lo popular.

Sigue sobreviviendo en ella
como en cada instante
de la épica tan lejanamente
vecina.

Y por momentos es un
divino pájaro vocero
de los deseos de risa
infinita.

Tal vez no llegue
a la cita del arte
de alzar la voz
y del protagonismo
quedar aparte,
como del agua el arroz.

Irónica voz
que solo a la Libertad
y a ti quiere
buscarles.

Hasta que llega
a enmudecerse,
amándote entre el ceibal
de los arrabales.

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...