nos lavamos la cara en ésta nada
de agua agrotóxica que arremete
ante los días apretándonos a ellos
a bofetadas a rancias ansias de devastarnos
otra nada nos espera más allá del último día
sin pelearnos sin pelarnos
hay que descubrirla para saber de qué se trata
éstas dos nadas nos dividen el cuerpo
dejándonos atónitos aguardando una respuesta
avión tras avión nos atestan nos apestan
con el voraz intruso blanco
quien nos consume desde el alimento
matándonos el alarido los días venideros
apedreándonos el por hacer la constancia
hasta que logremos un absoluto silencicidio
en el que nos ahoguemos
tétricos patéticos pálidos
a la hora de gritar
No hay comentarios:
Publicar un comentario