somos padecimientos como aves despenachadas
veneno que tomaste los trenes de mi sangre
hasta dejarme helado como ser sin alma
cual alas que alan la verdad
cuando se les toca lo oscuro y nos amenazan
hasta después de muertos
la muerte blanca nos habita el respiro
el poro salvaje la mariposa de la dignidad
suave riqueza de los que nada
posamos la frente en el polvo celeste
que nos alza las comisuras
hasta taparnos la sombra alada del final
nos destierra la tierra nos intoxica la toxicidad
nos colma el espanto nos enferma
las extremidades los adentro los afuera
nos adormece nos mata
pero no cierra nuestras bocas
No hay comentarios:
Publicar un comentario