jueves, 24 de enero de 2019

quiebre

mis manos estallan en lo excelso de vos
en el resuello del animal de la vida
que encuentra euforia
sobre tu lectura en mi árbol

el magnificente      que admira tu afán
en la historia y en nuestro amar
tramo a tramo         la efervescencia  en las carnes
yuxtapuestas           expuestas

ese espacio entre tu ojo y el mío
sobrevolando tu sur         tu tejido
aromado de vos               oloriento
para mi agitación

esta orfandad penetra los cueros
que me recubren              esta sensación de envolturas
de sujeciones subjetivas

el desesperante saberte allí y no acá
entre estos nudos que se desprenden desde mis hombros
desde las lenguas del sol
que me atraviesan la espalda

y sigo                                sosteniendo tus lecturas
sobre este cuerpo mórbido               las metáforas
aplicadas al existir                       a este
seguir por seguir          cumpliendo los no sé qué

son los días que merecemos los cobardes
los amorosos decrépitos
las insostenibles letanías mías y de todos
los que hacemos de la mierda un mundo

sin jugarse los sentidos a la mano de la realidad
hasta acá mis arterias derraman palabras
acá se quebró la poesía 

jueves, 17 de enero de 2019

huesos

si algún día toman una pala
y excavan en sus huertas
quizás encuentren algunos huesos
brillantes      carcomidos        sulfatados

y ya no huelen más a lo que fueron
a olvido o desconocimiento
y si la incertidumbre
les corroe las masas

se yergue sobre el vértice de la frente
al momento de invadirles el por qué
los caballos en blanco y negro
los colores de la pudrición

si hurgan y recaban entre
los pasillos del ansia de saber
entre los poros apolillados
en el cráneo del ADN misterioso

encontrarán              tal vez
la retórica de las palabras
los poemas arrodillados
rogantes
que les dejé al morir

jueves, 10 de enero de 2019

noctámbulas

el milagro de la oscuridad      le saca
parsimoniosa la piel a la tardecita
a la figura rojiza que retorna cansina
con la sangre bulliciosa                 alborotada

el horizonte vibra                 dorando el instante
los minutos penetran lentos el mineral negro de las calles
hasta que el rocío posea la soledad

todo el velamen se humecta
para que el tallo comience a latir
a invadir de ecos su carne 
las fibras ruidosas de su existencia

la trabajadora brilla cobriza      siguiendo
el aroma de su hogar                 el murmullito
de bocas recién estrenadas        con sus alas
amplias               de par en par

comienza a entonar el ranerío
entre la lluvia de ayer              encharcadas
de gloria               con sus gargantas tañendo
coreando la nocturnidad

el peón apaga la tarde     y
enciende el alimento final
descorcha el todo del cielo
para arrojarlo al latón de saciar

mañana caminará por lo vientos
un nuevo resplandor                  un quehacer
una cosecha de tiempos             que alguien
escribirá                 en el futuro de los jóvenes 

lunes, 7 de enero de 2019

tremebundo

las calles
la calle se cae por sus andariveles
por su doctrina de palomas desplumándose
en la frescura que transportan mis fosas

tan irrefrenable no puede ser un mundo
tan escuálido                  tan escupitajo

el sol
suelta todo su peso sobre la espalda del pobre
en las obras               en las quintas
eso me orfaniza               me falta           

como una colmena desrreinada
sin aromas                sin pasos
entrelazados a la cobardía de los portentosos

aberraciones que nadie mete en sus balanzas
creedoras de maravillas
veo mucho de pesar aún

han pasado tantos años tantas simplezas
que no me alegran ni me apenan
ni me importan los nuevos

soy suelta de golondrinas pasando los instantes
tan solo por un verano          transportador de lejanías
sobre cachetazos de felicidad

el agua seca             sobre mi rostro
mi origen natural donde las algarabías
se destrozan

cayéndome de mi
porque el cuerpo me queda holgado
holgaduras que salen de las mentes
de los "brillantes?

resplandores y luces se disparan
desde el pico de los andantes
las durezas de los pies que se arrastran
en el pedregullo          en el tierral

mi camino encabritado donde
me cabreo entre las injusticias
me abre las branquias del mundo
para que pueda respirar



jueves, 20 de diciembre de 2018

voz naturaleza

la voz sola          sola la sola
con el verdín de sus decires
que suelta chimangos                carroñeros
del alarido                        palabreros voraces

por los túneles de las letras
que ignoran verdades                 caducidades inmaduras
habladurías de pérgolas enfurecidas

donde la paz amordaza
amortajada ennegrece la esperanza
los porvenires 
la mentira                    se desboca

y cientos        son miles con sus bocazas albedriosas
sin reparo ni reposo
camoatíes en mi agua           sobre el sudor de mi rostro
aspaventoso

desventurado tierral que vienta
los ojos aguachentos       la irritación de los lagrimales
que lagríman un domingo asoleado     
solitario

solícito                  en el socorro aprehendido
esperadora ansia            entre el grito de los eucaliptus 
el vozarrón de laguna y nenúfares ahogados

tu paraíso cercano y tus rumores me imantan
como mantis en el corazón
en la coraza que bate sus sangres
y encharcan    de flujo caliente

mis adentros

miércoles, 14 de noviembre de 2018

voz empedrada

la voz                                  la voz tapada
la voz prisionera                 la voz delinquiendo
la bosta que masticamos     que nos atraganta

la voz cabrona                     embroncada
ese cuajo babeante              que salta que no salta
la voz aniñada                     la voz que mutó
la proeza caduca

el balde de zinc donde se derramó la voz
y tañe
tañido que se quiebra          quebradura
de la garganta ronca            bronca

ronquido del aliento que protesta
alharacas
palabritas decorosas de progres progres      muy progres
escondidas tras la pantalla táctil

voz larga                             largura de una voz
voz pobre                            que pobréza
voz pobre que enriquece la pobreza

el hielo                               que se endurece en el pecho
y no se deja astillar
sin sangre                          caliente
no hay voz que se disuelva y se libere
como un barco encallado

callado yo                         callada la voz
no revienta                        no ensangrienta 
no enchastra                      no zurce                 no urge
ni sana                               ni cura

voz palíndroma                 que va como viene
pero no se queda               no enmudece
se queja

se ayunta                           se unta        sobre la lengua del otro
de la otra                           se ensaliva    se unge
se va

voz que eca                       que abandona el amo
que ama el abandono        se pronuncia
se anuncia                         móvil voz

voz punible                       cacofónica
voz escupida                     como palabritas que eyecta mi tinta

voz detrás del parietal hinchado            boca del corazón que boquea
voz empedrada en la garganta
que habla habla habla





jueves, 8 de noviembre de 2018

ha muerto Gastón Sequeira

lo ha traspasado una palabra
hechicera de amor
un abismo incandescente
heroico contra su ceño

su cuerpo de tela yace aquí
con las pupilas quebradas
apagadas por su ultimátum

la funda de su alma es el manto de
un fantasma que nostalgia el amor
su veneno eterno
atrapante mano del aire

ha muerto en su soledad
en la matriz eterna que acuñaba la penumbra
lenta sombra de su risa

cavó sus dos metros con la herramienta
digna de trabajar               con balas
ácidas de convertir en flores injusticias

yace aquí común como la propia muerte
especial como los días alegres

beso breve
que puso hijos a la sombra de las flores
flores
a la sombra de los hijos

ramaladas hoy de cielo
lo tiraron vacío
sobre el charco eterno
de la voz

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...