en medio de la inmensidad de las cortinas de agua
plateadas como cada golpe de relámpago
a fuerza de gritos motores y rezos incrédulos
trata de regresar los sentimientos y los miedos
atraen la estructura
es un imán de prejuicios herida de nácar y níquel
media cápsula entregada al sí o al no del azar
azahares se esparcen desde las súplicas de la costa
estallan las olas contra la idiosincrasia de sus ocupantes
la lucha es interminable lucha
al igual que la de todos
bruma blanca mejilla de ángel
anuncia el alivio de vida o muerte
de muerte debida
en la espesa serenidad
de un nuevo tiempo
...y pensé en los contrastes malditos que hay, entre un viaje al espacio y un niño sin pan... Silvio Rodríguez
sábado, 7 de mayo de 2016
miércoles, 4 de mayo de 2016
naufragio
¡y aquí es a dónde pertenecen!
donde las olas salpican esposas escupen hijos
corvinas tornasoladas esporas esperas
sirenas prostituidas acumulación de futuros niños
frutos de mar frutos del amor
pero todo trata de volver en sí
a la realidad de este barco que ingresa por la ranura fértil del mar
por rías purpuras escuetas y recónditas
desde arriba caen los espejos en los que sonríen las estrellas
hay que recuperar la rutina
huir de esta hoguera de agua y susurros
recoger los espineles dorados
donde pernocta la ilusión las pulsaciones
pero esta nave debe regresar al fraude de todos los días
dónde estamos intactos
haciendo lo que cada mente quiere
es exultante deliberar con la existencia y la abstracción
ser rehenes de nuestras propias consciencias
mientras continúa acariciándonos el nácar de sus gotas...
es imposible retornar del sitio
en que duerme la libertad
donde las olas salpican esposas escupen hijos
corvinas tornasoladas esporas esperas
sirenas prostituidas acumulación de futuros niños
frutos de mar frutos del amor
pero todo trata de volver en sí
a la realidad de este barco que ingresa por la ranura fértil del mar
por rías purpuras escuetas y recónditas
desde arriba caen los espejos en los que sonríen las estrellas
hay que recuperar la rutina
huir de esta hoguera de agua y susurros
recoger los espineles dorados
donde pernocta la ilusión las pulsaciones
pero esta nave debe regresar al fraude de todos los días
dónde estamos intactos
haciendo lo que cada mente quiere
es exultante deliberar con la existencia y la abstracción
ser rehenes de nuestras propias consciencias
mientras continúa acariciándonos el nácar de sus gotas...
es imposible retornar del sitio
en que duerme la libertad
encallado
quedan navegaciones naufragios y hasta amores
en su esqueleto clavado en la arena como una jabalina
arrojada por las manos salitrosas del océano
los gritos de cada marino están pegados
en las paredes de su cuerpo
sujetándose como gotas de cera
con dientes afilados el agua devora
la totalidad de su anatomía
la pintura
desde hace años fue liberada de su celda
y si bien es una figura pintoresca
para quienes disfrutamos de sacrificios ajenos
su sangre amarronada
con el peso aumenta el volumen de su extinción
en su memoria no quedará más que algún poema
y el recuerdo de que algún día
por primera vez zarpó
en su esqueleto clavado en la arena como una jabalina
arrojada por las manos salitrosas del océano
los gritos de cada marino están pegados
en las paredes de su cuerpo
sujetándose como gotas de cera
con dientes afilados el agua devora
la totalidad de su anatomía
la pintura
desde hace años fue liberada de su celda
y si bien es una figura pintoresca
para quienes disfrutamos de sacrificios ajenos
su sangre amarronada
con el peso aumenta el volumen de su extinción
en su memoria no quedará más que algún poema
y el recuerdo de que algún día
por primera vez zarpó
portuarios
en su guinche sagaz y atento
como un ñandú
imposta el cardumen azul
los caminantes aún sin sus ataúdes
con figuras de jueces como ocurre siempre en estos casos
lo sentencian a morir en vida
la palabra se descarna cuando se defiende de lo injusto
saltíca en el asfalto bacheado
lustrando los rieles de trasladar barcos
entre los operarios se arremolinan las frases
en el vapor de sus voces
absurdo no devolver con encomio
un destello de admiración
corridas silbatos y maquinarias
aúnan el futuro pieza a pieza
detrás de cien mil escamas
el trabajo es llevado en andas
como un ñandú
imposta el cardumen azul
los caminantes aún sin sus ataúdes
con figuras de jueces como ocurre siempre en estos casos
lo sentencian a morir en vida
la palabra se descarna cuando se defiende de lo injusto
saltíca en el asfalto bacheado
lustrando los rieles de trasladar barcos
entre los operarios se arremolinan las frases
en el vapor de sus voces
absurdo no devolver con encomio
un destello de admiración
corridas silbatos y maquinarias
aúnan el futuro pieza a pieza
detrás de cien mil escamas
el trabajo es llevado en andas
Panes y peces
entre signos de miseria
instalados a bordo camina un hombre
brazo colmado de peso y bolsillos al revés
con hielo picado amedrenta la euforia
mientras estalla un cajón contra otro aguardando la pesca
el motor infla su pecho buscando tibieza y serenidad
los compañeros repiquetean con sus botas acelerando el trajín
la coraza abre las aguas para multiplicar peces
y panes en los dedos de cada ser
en las comisuras de las sienes
protegidas por sus manos de red
instalados a bordo camina un hombre
brazo colmado de peso y bolsillos al revés
con hielo picado amedrenta la euforia
mientras estalla un cajón contra otro aguardando la pesca
el motor infla su pecho buscando tibieza y serenidad
los compañeros repiquetean con sus botas acelerando el trajín
la coraza abre las aguas para multiplicar peces
y panes en los dedos de cada ser
en las comisuras de las sienes
protegidas por sus manos de red
martes, 19 de abril de 2016
ojos fríos
frente a una pila de ojos
que miran sentenciando desde el rincón
los trabajos se suscitan esfuerzo tras esfuerzo
no hay funerales ante tanta muerte
no hay flores ni jardines
solo pudrición y monedas de carne
siniestras mascaras ostentando y sometiendo lo cotidiano
puerto de aguas negras
hedor manifiesto sin fiesta
gaviotas apestadas sobrevuelan la ignorancia
manos huesudas espinas en el pecho
en la dignidad por momentos extraviada
ignorante y estupefacta
se revuelve entre las vísceras
de los peces
que miran sentenciando desde el rincón
los trabajos se suscitan esfuerzo tras esfuerzo
no hay funerales ante tanta muerte
no hay flores ni jardines
solo pudrición y monedas de carne
siniestras mascaras ostentando y sometiendo lo cotidiano
puerto de aguas negras
hedor manifiesto sin fiesta
gaviotas apestadas sobrevuelan la ignorancia
manos huesudas espinas en el pecho
en la dignidad por momentos extraviada
ignorante y estupefacta
se revuelve entre las vísceras
de los peces
óxido
un albatros derrotado en los plásticos de los miserables
donde las miradas se amplifican
mientras continuamos homenajeando a ex hombres
le pese a quién le pese
porque a todos nos queda el sayo
cuando nos burlamos de la vergüenza
las manos son palas que cubren todo de arena
disolvemos los parámetros en cada bolsillo
en toda avaricia
los cristales del mar
alojan el futuro la venganza
la hipótesis de un mundo mejor
está sola en nuestras mentes
detrás de cada barco el óxido se pega al horizonte
quién nos aguarda apuntándonos la frente
donde las miradas se amplifican
mientras continuamos homenajeando a ex hombres
le pese a quién le pese
porque a todos nos queda el sayo
cuando nos burlamos de la vergüenza
las manos son palas que cubren todo de arena
disolvemos los parámetros en cada bolsillo
en toda avaricia
los cristales del mar
alojan el futuro la venganza
la hipótesis de un mundo mejor
está sola en nuestras mentes
detrás de cada barco el óxido se pega al horizonte
quién nos aguarda apuntándonos la frente
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hoy pasaron las ballenas
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...
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para que le vas a añadir soledad al viento si sabe de sobra lo que significa como los celos a los puertos de amores extranjeros que na...
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se disuelve este día color humo escupen las nubes una tierra de presos presos de sacrificios ...
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y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...