sábado, 7 de mayo de 2016

vida o muerte

en medio de la inmensidad           de las cortinas de agua
plateadas        como cada golpe de relámpago
a fuerza de gritos   motores y rezos incrédulos
trata de regresar           los sentimientos y los miedos
atraen la estructura

es un imán de prejuicios            herida de nácar y níquel  
media cápsula entregada al sí o al no del azar
azahares se esparcen desde las súplicas de la costa

estallan las olas contra la idiosincrasia de sus ocupantes
la lucha es interminable lucha
al igual que la de todos

bruma           blanca mejilla de ángel
anuncia el alivio          de vida o muerte
de muerte debida

en la espesa serenidad
de un nuevo tiempo

miércoles, 4 de mayo de 2016

naufragio

¡y aquí es a dónde pertenecen!

donde las olas salpican esposas           escupen hijos
corvinas tornasoladas     esporas      esperas
sirenas prostituidas     acumulación de futuros niños
frutos de mar    frutos del amor

pero todo trata de volver en sí
a la realidad de este barco que ingresa por la ranura fértil del mar
por rías purpuras       escuetas y recónditas

desde arriba caen los espejos en los que sonríen las estrellas
hay que recuperar la rutina
huir de esta hoguera de agua y susurros
recoger los espineles dorados
donde pernocta la ilusión           las pulsaciones

pero esta nave debe regresar al fraude de todos los días
dónde estamos intactos
haciendo lo que cada mente quiere
es exultante deliberar con la existencia y la abstracción
ser rehenes de nuestras propias consciencias

mientras continúa acariciándonos el nácar de sus gotas...

es imposible retornar del sitio
en que duerme la libertad

encallado

quedan navegaciones    naufragios    y hasta amores
en su esqueleto clavado en la arena como una jabalina
arrojada por las manos salitrosas del océano

los gritos de cada marino están pegados
en las paredes de su cuerpo
sujetándose como gotas de cera

con dientes afilados el agua devora
la totalidad de su anatomía
la pintura
          desde hace años fue liberada de su celda

y si bien es una figura pintoresca
para quienes disfrutamos de sacrificios ajenos
su sangre amarronada
con el peso aumenta el volumen de su extinción

en su memoria no quedará más que algún poema
y el recuerdo de que algún día
por primera vez zarpó

portuarios

en su guinche sagaz y atento
como un ñandú
imposta el cardumen azul

los caminantes aún sin sus ataúdes
con figuras de jueces como ocurre siempre en estos casos
lo sentencian a morir en vida

la palabra se descarna cuando se defiende de lo injusto
saltíca en el asfalto bacheado
lustrando los rieles de trasladar barcos

entre los operarios se arremolinan las frases
en el vapor de sus voces

absurdo no devolver con encomio
un destello de admiración

corridas    silbatos   y maquinarias
aúnan el futuro pieza a pieza

detrás de cien mil escamas
el trabajo es llevado en andas


Panes y peces

entre signos de miseria
instalados a bordo camina un hombre
brazo colmado de peso y bolsillos al revés

con hielo picado amedrenta la euforia
mientras estalla un cajón contra otro aguardando la pesca

el motor infla su pecho buscando tibieza y serenidad
los compañeros repiquetean con sus botas acelerando el trajín

la coraza abre las aguas para multiplicar peces
y panes en los dedos de cada ser
en las comisuras de las sienes
protegidas por sus manos de red

martes, 19 de abril de 2016

ojos fríos

frente a una pila de ojos
que miran sentenciando desde el rincón
los trabajos se suscitan    esfuerzo tras esfuerzo

no hay funerales ante tanta muerte
no hay flores ni jardines
solo pudrición y monedas de carne
siniestras mascaras ostentando y sometiendo lo cotidiano

puerto de aguas negras
hedor manifiesto sin fiesta
gaviotas apestadas sobrevuelan la ignorancia

manos huesudas      espinas en el pecho  
en la dignidad por momentos extraviada

ignorante y estupefacta
se revuelve entre las vísceras
de los peces


óxido

un albatros derrotado en los plásticos de los miserables
donde las miradas se amplifican
mientras continuamos homenajeando a ex hombres

le pese a quién le pese
porque a todos nos queda el sayo
cuando nos burlamos de la vergüenza

las manos son palas que cubren todo de arena
disolvemos los parámetros en cada bolsillo
en toda avaricia

los cristales del mar
alojan el futuro    la venganza

la hipótesis de un mundo mejor
está sola en nuestras mentes

detrás de cada barco el óxido se pega al horizonte
quién nos aguarda apuntándonos la frente

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...