hijos que se me perdieron en la neblina
del glifosato y se devuelven
hacia mi fantasmas ensueñados
presos en los brazos del intruso
quien les acicaló la infancia
destellando en mil estrellas
entre el polvo cósmico de los arrebatos
vil que me arrancaste de los dientes
el padrazgo el cuchillo la saña la parva
no me dejás nada tan solo un hilito
para la patria protestar
tomar cada pedazo de alarido e incrustárselo
al que quiere y al que miente
hijos que no me devolverás vengan a mi
con todo el dolor tan inocentes tan pálidos
gimiendo de indefensa
cuelguensé del cuello de mi sangre y ésta rabia
que huele a pudrición denle agua a mi sed que se evapora
sangren lenguas y nudillos ancestros
huesos carcomidos reivindicándose
en defensa de los que menos y tierras
que volverán a parir hijos de su sano alimento
...y pensé en los contrastes malditos que hay, entre un viaje al espacio y un niño sin pan... Silvio Rodríguez
sábado, 24 de febrero de 2018
martes, 20 de febrero de 2018
mala cara
buscaba agua limpia a cuatro patas
luego de comerse los vestidos de luto
con que se cubría la tierra
cantaba triste a los pájaros inadvertidos
que le seseaban los sesos de caballo envenenado
con los vasos volcando la nada
en su rinconcito tuerto preparaba un respiro más
sin saber cuál era el de lo eterno
mientras tanto siguió bendiciendo campo satisfizo
gaucho mujer y niños de la pobreza alegre
que se entristecían a cada paso de las alas blancas
blanco mortaja perfume agrio
que invade hasta la oscuridad del cuerpo
liviano plumón viajero pelusa otoño
que traga el oeste el este este aquel
hasta caer dormido en un para siempre
luego de comerse los vestidos de luto
con que se cubría la tierra
cantaba triste a los pájaros inadvertidos
que le seseaban los sesos de caballo envenenado
con los vasos volcando la nada
en su rinconcito tuerto preparaba un respiro más
sin saber cuál era el de lo eterno
mientras tanto siguió bendiciendo campo satisfizo
gaucho mujer y niños de la pobreza alegre
que se entristecían a cada paso de las alas blancas
blanco mortaja perfume agrio
que invade hasta la oscuridad del cuerpo
liviano plumón viajero pelusa otoño
que traga el oeste el este este aquel
hasta caer dormido en un para siempre
sábado, 17 de febrero de 2018
fumigados
madre tímida ignoraba
antes de ponerles las alas encima
lechosa hasta el vientre mientras comían el blanco del avión
no comprendía cómo se habían modificado
sus piernas sus caderas esas pieles divididas
lentos le fueron quedando cada uno de los pasos
los vértices de su sacrificio
el pelo ralo que un día fue crespa
parra dulce
propilizó los cuerpos de sus hijos
esterilizando la pureza de sus nacimientos
y comenzó a gritar a comerse corazones odiosos
hasta reivindicar el canto de las mañanas
entre cresta y cresta
para absorber todo el veneno misturado
en las heridas de los suyos
y esculpirlo en la semillas del dinero
para decirles con ternura todo el hielo
toda la muerte sobre sus clavículas
para tomar de la ruta sus dos lados
acumular nieblas rocíos
y disolverlos en la boca de los pobres
antes de ponerles las alas encima
lechosa hasta el vientre mientras comían el blanco del avión
no comprendía cómo se habían modificado
sus piernas sus caderas esas pieles divididas
lentos le fueron quedando cada uno de los pasos
los vértices de su sacrificio
el pelo ralo que un día fue crespa
parra dulce
propilizó los cuerpos de sus hijos
esterilizando la pureza de sus nacimientos
y comenzó a gritar a comerse corazones odiosos
hasta reivindicar el canto de las mañanas
entre cresta y cresta
para absorber todo el veneno misturado
en las heridas de los suyos
y esculpirlo en la semillas del dinero
para decirles con ternura todo el hielo
toda la muerte sobre sus clavículas
para tomar de la ruta sus dos lados
acumular nieblas rocíos
y disolverlos en la boca de los pobres
viernes, 16 de febrero de 2018
la mirada de los inocentes
la morenita en su silla impulsada
transporta los ojos hacia los campos
que la bendijeron en sus primeras horas
recuerda la frescura del yuyal cosquilleante entre los dedos
su piel de espuma disuelta de placer de escozor
entre sus pupilas perfumadas se reflejaron
los tules del cielo esos finos trazos de la serenidad
en que los días encendían y atenuaban su luz
hoy debajo de sus cueros se desparraman
pieles extrañas que la natura no trajo entre sus manos
impuestas por viles sembradores
no son aprendices de la tierra
originarios amadores de lo original
trabajadores de mano fuerte
entreverado en la tormenta viaja el intruso
debajo de ésta flotan corazones gritando vida
ahogándose al instante
la lluvia arde rasga los huesos
agujerea techos como balazos tristes
pero ella vuelve su mirada a lo real
con un dedo apenas alcanza la perilla
entonces silenciosa
apaga el futuro
transporta los ojos hacia los campos
que la bendijeron en sus primeras horas
recuerda la frescura del yuyal cosquilleante entre los dedos
su piel de espuma disuelta de placer de escozor
entre sus pupilas perfumadas se reflejaron
los tules del cielo esos finos trazos de la serenidad
en que los días encendían y atenuaban su luz
hoy debajo de sus cueros se desparraman
pieles extrañas que la natura no trajo entre sus manos
impuestas por viles sembradores
no son aprendices de la tierra
originarios amadores de lo original
trabajadores de mano fuerte
entreverado en la tormenta viaja el intruso
debajo de ésta flotan corazones gritando vida
ahogándose al instante
la lluvia arde rasga los huesos
agujerea techos como balazos tristes
pero ella vuelve su mirada a lo real
con un dedo apenas alcanza la perilla
entonces silenciosa
apaga el futuro
jueves, 8 de febrero de 2018
envenenado
cuando el pibe campesino decidió escamarse el futuro
jamás estuvo de acuerdo
el parásito upite de humo le invadió
juguetes agua morochos padres
también torturó rostros lechosos propios
o torturará a largo plazo
y con plazo fijó toda la muerte
de los que ignoran o saben
o subiendo el volumen de sus faltriqueras
gordas anchas como panza de cosechero
feo filtro de malla ancha
el viejo de la camioneta cayó envenenando semilla
avioneta en mano para pulverizar
alimento madre tierra enfermada
de donde él también comió
viene sembrando mal formación
sembrando cáncer viene Parkinson
viene sembrando
pero va a ir a rezarle a su santo Monsanto
destructor avaro vendido
cara de moneda frío nicho
bicho buitre agrio cuando al pedir piedad
depreda al hombre y la mujer
que aman el amor
y a niños que deciden lo que no quieren
hasta hacinarse como platita en el banco
de los inocentes
jamás estuvo de acuerdo
el parásito upite de humo le invadió
juguetes agua morochos padres
también torturó rostros lechosos propios
o torturará a largo plazo
y con plazo fijó toda la muerte
de los que ignoran o saben
o subiendo el volumen de sus faltriqueras
gordas anchas como panza de cosechero
feo filtro de malla ancha
el viejo de la camioneta cayó envenenando semilla
avioneta en mano para pulverizar
alimento madre tierra enfermada
de donde él también comió
viene sembrando mal formación
sembrando cáncer viene Parkinson
viene sembrando
pero va a ir a rezarle a su santo Monsanto
destructor avaro vendido
cara de moneda frío nicho
bicho buitre agrio cuando al pedir piedad
depreda al hombre y la mujer
que aman el amor
y a niños que deciden lo que no quieren
hasta hacinarse como platita en el banco
de los inocentes
jueves, 18 de enero de 2018
la doña
apestado por el dedo vulgar que me tapa la realidad
muero hacia el blanco de esta base
hablase usté de dignidad faltaría más
si yo pisé las almendras tiernas de esa dermis obsequiada
libre a mi voraz escueta y larga
dicotomía entre dos cuerpos
hasta que fui - un día en que limé los vinos de la felicidad - debilitándome
las manos la mirada
brotaron nenúfares de mi llanto
y hasta olvidé sacar los violines de su risa
escorias dulces perfeccionadas apariencias besos ajenos
ey sueños dueños de mi
cabalga un astrolabio mi sustento
un trópico naciente sobre el cráneo mordisqueado
cielo éter espacio que limita mi abstracción
mi más allá no tan lejano
o sea - hasta donde puedo ir
es aquí a la vuelta -
dejarme llevar tiene sus trabas
vivir a contrapelo pujar sin fuerza
habítome la sangre a fuerza de herviduras de virulentas tomas de coraje
herrajes de éstas manos que han rasgado los suelos
hasta que vino la doña poesía a salvarme el alma
a destaparme las fosas del mañana
que abre los ojos el sol o su ave
de bienaventurar
las últimas utopías
muero hacia el blanco de esta base
hablase usté de dignidad faltaría más
si yo pisé las almendras tiernas de esa dermis obsequiada
libre a mi voraz escueta y larga
dicotomía entre dos cuerpos
hasta que fui - un día en que limé los vinos de la felicidad - debilitándome
las manos la mirada
brotaron nenúfares de mi llanto
y hasta olvidé sacar los violines de su risa
escorias dulces perfeccionadas apariencias besos ajenos
ey sueños dueños de mi
cabalga un astrolabio mi sustento
un trópico naciente sobre el cráneo mordisqueado
cielo éter espacio que limita mi abstracción
mi más allá no tan lejano
o sea - hasta donde puedo ir
es aquí a la vuelta -
dejarme llevar tiene sus trabas
vivir a contrapelo pujar sin fuerza
habítome la sangre a fuerza de herviduras de virulentas tomas de coraje
herrajes de éstas manos que han rasgado los suelos
hasta que vino la doña poesía a salvarme el alma
a destaparme las fosas del mañana
que abre los ojos el sol o su ave
de bienaventurar
las últimas utopías
jueves, 11 de enero de 2018
pesar
hoy no puedo no
habitar las grutas de mi pesar
acompasando las fuerzas de las palabras
esas - a este punto - blancas con labios morados
frío que me arranca los costales
la frente el por detrás
hay palpitaciones debajo de mi ceño
ese duro fruto oseo que
modera sus lamidas una tras otra
clepsidra desaforada que no admite
una injusticia un caudal atroz
un desamor
aquí donde nadie ve habita un estertor
acunado por los días un pretencioso irrevocable
que palpa la tangente de la felicidad
algazara trunca cabalgadora de la esperanza
aguada casi disuelta en la nostalgia de un quizás
he venido hasta aquí peleando a diente y empellón
la sordera cauta sobre la indiferencia que me apremia
cuánto tendré que esperar para mi rendición
para mi redención
amparado en los cómo de la necedad
soberbio o humilde acompañado o solo
elixir espeso vinagroso en la traquea
apego que no despega
se abroja sujeta la jeta dentado
cúmulo que no desafiebra no desafila
ni desafía presiona ahoga
se canaliza por las varas de la sangre
a través de telarañas de los músculos
no es roja mucho menos azul ni dorada
alada densa gorda hirviente
inunda las papilas sorbe sorbe
apela a cada bronca ronca se exaspera
ahora me alejo no voy a escupir aquí
desgranar esparcir las partículas amargas
de mis blasfemias
habitar las grutas de mi pesar
acompasando las fuerzas de las palabras
esas - a este punto - blancas con labios morados
frío que me arranca los costales
la frente el por detrás
hay palpitaciones debajo de mi ceño
ese duro fruto oseo que
modera sus lamidas una tras otra
clepsidra desaforada que no admite
una injusticia un caudal atroz
un desamor
aquí donde nadie ve habita un estertor
acunado por los días un pretencioso irrevocable
que palpa la tangente de la felicidad
algazara trunca cabalgadora de la esperanza
aguada casi disuelta en la nostalgia de un quizás
he venido hasta aquí peleando a diente y empellón
la sordera cauta sobre la indiferencia que me apremia
cuánto tendré que esperar para mi rendición
para mi redención
amparado en los cómo de la necedad
soberbio o humilde acompañado o solo
elixir espeso vinagroso en la traquea
apego que no despega
se abroja sujeta la jeta dentado
cúmulo que no desafiebra no desafila
ni desafía presiona ahoga
se canaliza por las varas de la sangre
a través de telarañas de los músculos
no es roja mucho menos azul ni dorada
alada densa gorda hirviente
inunda las papilas sorbe sorbe
apela a cada bronca ronca se exaspera
ahora me alejo no voy a escupir aquí
desgranar esparcir las partículas amargas
de mis blasfemias
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hoy pasaron las ballenas
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...
-
para que le vas a añadir soledad al viento si sabe de sobra lo que significa como los celos a los puertos de amores extranjeros que na...
-
se disuelve este día color humo escupen las nubes una tierra de presos presos de sacrificios ...
-
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...