en su rodante blanco equidistante a quien fui
alentando a sus caranchos que
tironean mis ojos mi pelo
por donde me enfermo anduve
por donde anduve enfermo
una hormiga me pica la mañana
y desterrado del pago
velo para siempre desde el fondo
hasta las ideas que plasmé en los espacios recavados
entre la pobreza y sus miserias
mi grito encuentra el surco huyendo para siempre
soplado en mis palabras
ellas harán el juego arando en la locura
implantada un día
hembras palabras machos momentos
que unieron la fecundidad hasta parir pupilas al corazón
solitario forjador de los sentidos
que me pela las yemas los vellos lo bello
ecuánime soplo de ésta sangre
que en algún instante
alzó su voz
...y pensé en los contrastes malditos que hay, entre un viaje al espacio y un niño sin pan... Silvio Rodríguez
sábado, 23 de diciembre de 2017
martes, 12 de diciembre de 2017
muerte del sepulturero
cuando no quede agua en la garganta y
sea tan solo un muerto mal llorado
clareando vendrá la vejiga de lo que guardo
un conspicuo corazón rescatará
entre salivas urgentes
las palabras que no he podido gastar
las bonachonas las maliciosas
blasfemias a punto
dientes blancos de mi semblante aguerrido
que han destrozado los caminos terrosos
los vinos aguachentos entre preguntas irrespondibles
empalizadas que no me detuvieron
hasta la funesta repodrida
espeluznante anacrónica maquina del frío
te cercioro te cerceno el impedimento
a través de la lucha que perdura después del último día
llevo mi pala hacia la posteridad
al recuerdo de tantos seres que sintieron
el terrón de pena con que los vestí
sin medida fingiendo
hoy que corro su misma suerte
me aferro a la negación de partir
hacia los finísimos sonidos de las estrellas
hasta el reflejo de los mares
sueños eternos que me involucran
entre las palmas de sus polvos
entre los polvos de sus palmas
sana costumbre de la vencedora
irrefutable manía de vencer
de aparcar en el silencio
sobre cada desconocido
arrancarlos a la vida como cardo negro
en flor lila flor esplendor de sus espinas
que perecen ante las garras de la doña
roña en la que me convertiré
exhaustiva proteína de lo venidero
aniquilado carezco perezco
perezoso sueño al que me iré acostumbrando
como al morir jamás
sea tan solo un muerto mal llorado
clareando vendrá la vejiga de lo que guardo
un conspicuo corazón rescatará
entre salivas urgentes
las palabras que no he podido gastar
las bonachonas las maliciosas
blasfemias a punto
dientes blancos de mi semblante aguerrido
que han destrozado los caminos terrosos
los vinos aguachentos entre preguntas irrespondibles
empalizadas que no me detuvieron
hasta la funesta repodrida
espeluznante anacrónica maquina del frío
te cercioro te cerceno el impedimento
a través de la lucha que perdura después del último día
llevo mi pala hacia la posteridad
al recuerdo de tantos seres que sintieron
el terrón de pena con que los vestí
sin medida fingiendo
hoy que corro su misma suerte
me aferro a la negación de partir
hacia los finísimos sonidos de las estrellas
hasta el reflejo de los mares
sueños eternos que me involucran
entre las palmas de sus polvos
entre los polvos de sus palmas
sana costumbre de la vencedora
irrefutable manía de vencer
de aparcar en el silencio
sobre cada desconocido
arrancarlos a la vida como cardo negro
en flor lila flor esplendor de sus espinas
que perecen ante las garras de la doña
roña en la que me convertiré
exhaustiva proteína de lo venidero
aniquilado carezco perezco
perezoso sueño al que me iré acostumbrando
como al morir jamás
jueves, 7 de diciembre de 2017
antídotos
sobre la silla en que duerme mi voz
se despiertan las vacas de la curiosidad
apenas esgrimen un lento pestañeo
de niños agobiados
con qué maquina se hace la mañana
acongojada de todo
voz gritona donde arremete la retórica añadida
a cada una de mis cuerdas
ese olor a árbol vívido de rodillas marcadas
tempestades de auxilio en sus brazos al cielo
venenos que asfixian el habla
en los puñetazos de antídotos poéticos
no es un canto de violonchelo aturdido
sino un reclamo a tañido limpio
a gong emplazado entre la frente
quirquinchos iniciando la cueva hacia el porvenir
boca tálamo
donde mi lengua se agudiza
se despiertan las vacas de la curiosidad
apenas esgrimen un lento pestañeo
de niños agobiados
con qué maquina se hace la mañana
acongojada de todo
voz gritona donde arremete la retórica añadida
a cada una de mis cuerdas
ese olor a árbol vívido de rodillas marcadas
tempestades de auxilio en sus brazos al cielo
venenos que asfixian el habla
en los puñetazos de antídotos poéticos
no es un canto de violonchelo aturdido
sino un reclamo a tañido limpio
a gong emplazado entre la frente
quirquinchos iniciando la cueva hacia el porvenir
boca tálamo
donde mi lengua se agudiza
jueves, 2 de noviembre de 2017
deshecho
el tiempo en sus pechos fríos
de alimentar nada dice nada
no coteja entre lo que fui y lo que soy
se canaliza en los collares
que me acogotan me lamen las incertidumbres
de pudrirme a la intemperie
en la mazorca dorada del pecho
espelet de mis sienes
de mis razones irracionales
roncas frecuencias de mi garganta íntima
sola de mi mía
míame el alma aromame el olor
que me embauca los pormenores
que embriagan el presente de este existir
a tientas apenas a tientas
no ves que se me pudre la jornada
no ves que aclara la noche
que estibo cada uno de mis pesares
sobreseyendo las venas y su sangre
todo lo que se arroja de vos y no llega
y no clama la calamidad los calambres
ahora lo estéril de buscarte y de hallarte en ningún lado
de corroer la lejanía los buches de las buchonas
que arrojan semillas al vacío lío
que me desabarca los tejidos la pulpa de mi ser
casi inexistente casi deshecho
como el paso final de la muerte
de alimentar nada dice nada
no coteja entre lo que fui y lo que soy
se canaliza en los collares
que me acogotan me lamen las incertidumbres
de pudrirme a la intemperie
en la mazorca dorada del pecho
espelet de mis sienes
de mis razones irracionales
roncas frecuencias de mi garganta íntima
sola de mi mía
míame el alma aromame el olor
que me embauca los pormenores
que embriagan el presente de este existir
a tientas apenas a tientas
no ves que se me pudre la jornada
no ves que aclara la noche
que estibo cada uno de mis pesares
sobreseyendo las venas y su sangre
todo lo que se arroja de vos y no llega
y no clama la calamidad los calambres
ahora lo estéril de buscarte y de hallarte en ningún lado
de corroer la lejanía los buches de las buchonas
que arrojan semillas al vacío lío
que me desabarca los tejidos la pulpa de mi ser
casi inexistente casi deshecho
como el paso final de la muerte
sábado, 28 de octubre de 2017
reforestación
con el sol desmayado sobre su humanidad
ascienden y descienden los lenguajes del amor
en mis manotazos de ciego amante
de hombre paso prisión cuadal
ella saca las costras de su monotonía
ante la carne del aire puro
saboreando los trazos de la intimidad
esa de vos y yo de tigo y migo
argumentos salvajes de esta pureza
límpida y fresca elocuente manía
de buscar el alarido del júbilo
cabalgar la blancura de la paz
espantar los abismos las úlceras del quehacer
para imponer la reforestación la floración
hasta que el resto de los días
nos consuma el jadeo
ascienden y descienden los lenguajes del amor
en mis manotazos de ciego amante
de hombre paso prisión cuadal
ella saca las costras de su monotonía
ante la carne del aire puro
saboreando los trazos de la intimidad
esa de vos y yo de tigo y migo
argumentos salvajes de esta pureza
límpida y fresca elocuente manía
de buscar el alarido del júbilo
cabalgar la blancura de la paz
espantar los abismos las úlceras del quehacer
para imponer la reforestación la floración
hasta que el resto de los días
nos consuma el jadeo
albañil
una corona de balas selló su futuro
por boquiabierta o digno padre
trémulo ser humano de oro
tanta pala y revoque le dignificaron el ánima
las paredes de su ideal
el entorno de la labor
hubieron valiosos reclamos alaridos sagrados
sangrados vueltos en su boca de león
en su psique de changarín
días de finos labios sobre sus heridas
carnosas caricias dulces ilusiones
sobre su pecho de escurridizo gavilán
inhóspitos jornales le corrugaron la mirada
visión osca del futuro destino indiferente
que desprecia los instantes el hoy
las lágrimas los sufrimientos despiden el estilo
que uno quiere estimular palpar el porvenir
hasta que los azotes del poder claudican toda bondad
así a cuchara y reclamo eclosionaron los días
el hombre se hizo cielo sus estrellas grito
por boquiabierta o digno padre
trémulo ser humano de oro
tanta pala y revoque le dignificaron el ánima
las paredes de su ideal
el entorno de la labor
hubieron valiosos reclamos alaridos sagrados
sangrados vueltos en su boca de león
en su psique de changarín
días de finos labios sobre sus heridas
carnosas caricias dulces ilusiones
sobre su pecho de escurridizo gavilán
inhóspitos jornales le corrugaron la mirada
visión osca del futuro destino indiferente
que desprecia los instantes el hoy
las lágrimas los sufrimientos despiden el estilo
que uno quiere estimular palpar el porvenir
hasta que los azotes del poder claudican toda bondad
así a cuchara y reclamo eclosionaron los días
el hombre se hizo cielo sus estrellas grito
lunes, 23 de octubre de 2017
idiosincrasia de un rayo
"como si no fuera un rayo
que te parte los huesos
y te deja estaqueado
en la mitad del patio"
Julio Cortázar
a manera de suave escarcha tuya es mi sorpresa
largura de tu pelo suave suave sabor sobre mis fauces
las que siembran tu nombre caro y barato
rico y pobre
como un torbellino de pobres te ambiciono
te aguardo a cada efímero minuto
en cada escampe de la esfera dorada
donde tiembla tu presencia cuando contemplo la soledad
los canales de mi ser
en los alaridos de la pequeña pantalla
en los impactos del gong erosión de mi pecho
yo claudicando tu manía de aparecida e invisible
elogio en tu vientre de nueva huída
a las corridas amoreo tu boca
a las corridas trago tu perfume
de quizás un día quién sabe
amalgamo la inocencia al borde del cordón
donde se cuelan tus pies tu sonrisa indeleble
que prosigue alguna jornada
donde tal vez nos atraigan las pelusas del vendaval
las canciones del trovador
entre sal y basuritas de la calle nos encontramos
en acampes y gritos la libertad nos acarrea
hacia las más tiernas dimensiones
escueta algarabía que nos posee acérrimos fugaces
como un rayo que te parte los huesos
y te deja estaqueado en la mitad del patio
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hoy pasaron las ballenas
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...
-
se disuelve este día color humo escupen las nubes una tierra de presos presos de sacrificios ...
-
y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...
-
hoy me desvelo en la tinta reposo en el terciopelo de la palabra escudriñando en abecedarios escondidos la belleza literal se agazapa...