lunes, 3 de octubre de 2011

Retrocesos





vagaba en los campos de Pringles
mi lugar eterno

y mis pies heridos
sangre liberada
                     a mi tierra

y los abrepuños
que abren los puños
                             más derribadores
en la lana de las ovejas

y la liebre a la carrera
zorros por detrás
en medio un ser sin ser

y el olor de la osamenta

y un paso aliviador
una pastura
una alfalfa al colmenar

y mis manos espinadas
aliento colmado de sal

libertad

y una visión larga
                         muy larga
un Art - decó que detiene una cúpula
no la deja crecer

justicia

y los Tres Picos
rebalsando la pupila dilatada

va a estallar

y el trabajo
sacrificio
grito

del peón
nunca del terrateniente

y sus hijos
la Elvira
el mate

la verdad

ahora camino de noche
mar de luciérnagas
                            como foto del cielo

el búho me calla
una vizcacha canto de resorte
un toro gritando amor

y las vacas velando a su hermana
un padrillo apilando y apilando

enloquecido tropel

y un zángano dando su vida
por la vida
una miel más valiosa que el oro

solo un metal

y mis lágrimas escarchadas

y mi libertad
puño en alto
revolución

y mi mano

rozando el himen del porvenir

jueves, 25 de agosto de 2011

Palabras fecundas ( Versión III)




las pieles novatas bisbisean

mientras cumbres con picos rosados
se erizan ante el aliento invisible

donde mi vida se refugia
                                  tibia y vana

la pluma inerte besa melancólica
                                              la humedad del estero

se enreda la fricción a mi pecho de jamelgo

reparo la inocencia en cárcel de exabruptos

un gemido de ramas
contiguo al grito jadeante de la noche

y el glande de la vida
tácito
hundido
         en el núcleo abrasador de la tierra

insiste

insiste

insiste

en la hendidura pueril de la Pacha

hasta que se produzca temblor
                                           de hielo en la dermis cansina

una ráfaga de semillas

luego

el rumor

la soledad

la nada

tengo silencios en la mano

miércoles, 17 de agosto de 2011

Palabras fecundas ( Versión II)



las pieles novatas bisbisean
                                  
mientras cumbres con picos rosados
                                                    se erizan ante el aliento invisible

donde mi vida se refugia
                                  tibia y vana
donde la pluma inerte besa melancólica
                                                        a la humedad del estero

se enreda la fricción en mi pecho de jamelgo

reparo la inocencia en la cárcel de los exabruptos

un gemido de ramas
contiguo al grito jadeante de la noche

y el glande de la vida
tácito
hundido
        en el núcleo abrasador de la tierra

insiste

insiste

insiste

en la hendidura pueril de la Pacha

hasta que se produce el temblor
con hilos de hielo en la dermis cansina

una ráfaga de semillas

luego
el rumor
la soledad
la nada

tengo silencios en la mano

martes, 16 de agosto de 2011

Palabras fecundas


rueda la esfera del bolígrafo
en trigales maduros

otorga palabras fecundas y despoja amantes pasados

las pieles novatas bisbisean
                                     en el oído de mi atención
mientras cumbres con picos rosados
                                                    se erizan ante el aliento del invisible

los sedimentos se depositan
                                       en la hendidura pueril de la Pacha

donde mi vida se refugia
                                  tibia y vana
donde la pluma inerte besa melancólica
                                                        a la humedad, al estero

se enreda la fricción en mi pecho de jamelgo

reparo la inocencia en la cárcel de los exabruptos
con un gemido de ramas
contiguo al grito jadeante de la noche

y el glande de la vida
tácito
hundido
        en el núcleo abrasador de la tierra

insistiendo

insistiendo

insistiendo

hasta que se produce el temblor
con hilos de hielo en la dermis cansina

una ráfaga de semillas

luego
el rumor
la soledad
la nada

tengo silencios en la mano

martes, 12 de julio de 2011

Sangres ajenas

desentierro huesos carcomidos
por el plomo de los ignorantes

libros despojados
      lápices despuntados
                                en peceras con tiburones

brotan huellas de botas
                              perfumadas
                                          en panteones de lágrimas

retornan exiliados de la vida

pecoreadores de sangres ajenas

crujen cueros de mentores
      cuando huyen ignominias
                                  y serpientes

se arrastran pestilencias
                                en laberintos de estrellas melladas

y una vereda de ida
                          no me permite el regreso

dejo las uñas pegadas
                            en paredes de oprobio

jáculos de insensibilidad
                               en mi corazón ajado

pero avizoro H.I.J.O.S.

y siento en la muerte

la libertad

miércoles, 29 de junio de 2011

Sentidos



rumores de hojarasca perfumada
sudor petrificado

riego en la tierra
predica en mis entrañas

cúmulo de inmensidad
que colma mi limitada visión

equino raudo
que mordisquea mi piel

sapidez afable que contornea
mi boca madura

uno

miércoles, 22 de junio de 2011

Adulta niñez

¿cómo te podés morir?

no es cierto

¡ quedáte!

quedáte a verme crecer
                                dame la mano que solo no puedo

ayudáme a levantarme

tenéme el asiento de la bicicleta

¡ queréme!

¿cómo te podés morir?

si vos sos mis pies
                         mis manos
                                     mi ser

dáme el beso de las buenas noches

cobijáme con verdad

¡ quedáte!

tiráme el pelo con el peine

   miráme desde el escenario

 ponéme en penitencia

¿ cómo te podés morir?

si me tenés que gritar porque se está haciendo de noche

¡ quedáte!

hacéme lavar las manos
                               que quien te dije está por venir

¡ mirá los que vienen atrás mío
                                          cómo te hacen vibrar!

¡ quedáte!

quedáte en mi regazo
                            que te quiero acariciar el pelo azul

quedáte en la inocencia de mis hijos
    en los goles que gritamos juntos

en la cuerda del trovador

¿ cómo te podés morir?

¡ quedáte!

 por favor quedáte

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...