camaleón herido que desangra colores
flores transparentes transparencias de niños
abandonados en mi pecho
como un sembradío sano en la palma
vano
así te veo luego del riego pálido
de los inmundos sin mundo arrogantes guantes
que no quieren tocar siquiera emociones derramadas
como protestas en sus puertas
controladores controlados por el vil metal
ojo que no ve bolsillo que siente
inhalación ignorada que les comerá los adentro
piel hirviente poros cegados
¿a quién iremos a buscar para empujarlo a gritos?
por nuestra voz envenenada
saldrá la justicia
No hay comentarios:
Publicar un comentario