las gotas del mundo
traspasan los paraguas de papel
y mi cabeza es una ramificación
de rayos y relámpagos hacia el cielo
las lluvias golpean mi techo
así entro en trance
en ese éxodo de la conciencia
que me levita como una pluma
en la lengua invisible del viento
no hay realidad más fuerte que la locura
que ese frenético escape
hacia la libertad
ese vagar en un éter cromático
ese escupir el corazón convulsionado
para sanar a cada uno que lo necesite
o sea a todos
a los escapados de la existencia
a los que colgamos de la tormenta
como un rayo un relámpago
a los que somos lluvia
2 comentarios:
Le iba a resaltar un verso que, de buenas a primeras, me traspasó hasta los huesos pero continué leyendo… .
No tiene sentido copiarle el poema entero.
Encantada, sorprendida, en fin…, continúe así.
Gracias amiga. Abrazo.
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