emergí de las caricias
del pie con pie
del vientre con vientre
en una noche de perros flacos y asustados
una madrugada en que la oscuridad
sostenía aún el vapor fantasmal de una olla a presión
perfumando el hogar hasta el amanecer
en este servil instante flota todavía
el estado de sitio de ese entonces
era impensado
que hoy te enviara besos estériles
por mensaje privado
pero el tiempo nos envuelve y nos acaricia
en su burbuja hermética
convertidos en estrellas acurrucadas
contra un cielo asfixiado
salvajes luces
que cegarán
hasta las crisálidas
No hay comentarios:
Publicar un comentario