hoy
me encontré en ese bosque
acuchillado por el sol
donde los tordos roban nidos
esa ilusión me sostuvo la mano
ante el llanto de las ramas pisoteadas
mi pies pequeños corrían
sobre un manto de vigor
agitado en mi aventura
llegué al estanque
donde el agua duerme la siesta
y con un trozo de su frescura
me bendije la inocencia
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