miércoles, 22 de junio de 2011

Adulta niñez

¿cómo te podés morir?

no es cierto

¡ quedáte!

quedáte a verme crecer
                                dame la mano que solo no puedo

ayudáme a levantarme

tenéme el asiento de la bicicleta

¡ queréme!

¿cómo te podés morir?

si vos sos mis pies
                         mis manos
                                     mi ser

dáme el beso de las buenas noches

cobijáme con verdad

¡ quedáte!

tiráme el pelo con el peine

   miráme desde el escenario

 ponéme en penitencia

¿ cómo te podés morir?

si me tenés que gritar porque se está haciendo de noche

¡ quedáte!

hacéme lavar las manos
                               que quien te dije está por venir

¡ mirá los que vienen atrás mío
                                          cómo te hacen vibrar!

¡ quedáte!

quedáte en mi regazo
                            que te quiero acariciar el pelo azul

quedáte en la inocencia de mis hijos
    en los goles que gritamos juntos

en la cuerda del trovador

¿ cómo te podés morir?

¡ quedáte!

 por favor quedáte

5 comentarios:

Dino dijo...

Tus palabras se pronuncian con fuerza, tus versos convocan en una poesía sencilla. Acompañado de esa adulta niñez y de la libertad hacer que en tu poema se respire revolución, esa que debe ser ser transmitida, esa que ahora en tu poesía obliga a cambiar no sólo a ti como poeta sino también a nosotros, tu lectores.

VALIOSA POESÍA

Pringas dijo...

Gracias querida Dinora, sabés lo que en mi provoca llegarle al lector de alguna manera , así sea la mínima. También tu compromiso con la vida y la Revolución que de a poco estamos gestando, al tratar de cambiar al menos una pizca el mundo. Gracias de todo corazón , sobre todo por sustentarme a la distancia y siempre creer en mi.
Besos de adulto niño.
Gastón

dánae dijo...

Es preciosísimo tu poema, Gastón. Todos tenemos un niño dentro, y tú lo has hecho salir con toda su ternura inocente, con toda su necesidad de amor. Muy emotivo, corazón.

Pringas dijo...

Gracias Dánae querida, la verdad que a pesar de que le tengo que modificar algunas cositas, lo sentí muchísimo. Y salió porque una gran amiga mía puso una foto de su papá que falleció hace poco, él fué un pianista de tango muy conocido acá en Argentina, y ella en la foto puso algo así como que recordaba cuando era niña y su papá la dejaba en el palco más cercano al escenario y desde el piano la cuidaba. Eso me mató y todo el poema lo realicé entre lágrimas porque me trajo recuerdos de mi niñez muy fuertes.
Gracias nuevamente por tu hermoso comentario y por tu bella presencia.
Besos tangueros.
Gastón

"Alumine" dijo...

Si te digo que se me hizo el nudito en la garganta cuando lo iba leyendo, la verdad que estremece leerlo. Hay un sentimiento muy fuerte que trasmiten tus versos, la verdad que pienso que siempre que si uno tomara real dimensión de lo que significa y edifica en un ser humano cuando es pequeño cuidariamos mucho mas de ellos para que las generaciones futuras no padezcan lo que hoy se ve en la sociedad o parte de ella.
Altamente conmovedor Gastón!!
Un abrazo mi querido Compá :)