jueves, 9 de febrero de 2017

fatuo

tentado ante el poder de tu brazo
que de un lado a otro atraviesa mi estómago
escribo

la peste en que naufragamos
cada instante               cada piedra
que irrita la planta de los pies
los ventrículos dorados detrás del pecho

el sopor en carne viva            el no abandono del ansia
la plena esclavitud de los sentidos
los espectros titubeando

la esencia de los dominios
la extinción de los demonios ante lo fatuo del querer

esos perros ilógicos que excrementan la muerte
esa paciente muerte que acabará con todo
menos con lo hecho

los desvencijados alambres que sostienen mis parpados
aguantando la plenitud de las palabras y esos rastros
que ni siquiera la salvaje oscuridad
apagará

sábado, 4 de febrero de 2017

últimos asientos

en los últimos cinco asientos del colectivo
sitio exacto en que viaja la poesía              está sentado
con su cabeza masticada por quienes miran para sí
con la cabeza a punto de ser regurgitada
por nuestro maldito instinto y algunos intrusos

sus vestigios oliendo a átomo desatomizado
a opacas sustancias beneficiosas
                                 para aquellos que quieren qué

ni un pequeño futuro se prende de su barbilla casi sin estrenar
y mi imaginación es un perro a campo abierto
un jáculo que quiere revertirlo
darlo vuelta de afuera hacia adentro
regresarle la vista a su corazón ciego
experto en inexactitudes tanto como yo

violentos pasos de la vida sobre su rostro carcomido
tempranamente                    inhumanamente

mente que miente              que se escarcha
en los momentos de preguntarse y
es una piedra a la hora de las respuestas

cuántas partículas de porvenir cabrán en sus manos?
cuántos instantes sobreviven entre sus paréntesis?

quizás los mismos que acaba de utilizar este poema
para dejarme solo

indomable

son miles los movimientos de la lengua
en el parto de cada palabra
la saliva licuada de una boca a otra
como líquido protector indisoluble

los pasos pasan pacientes sobre la mano de esta locura
de ese amor apalabrado en las fronteras de los cuerpos
las caderas emparentadas          los claustros     los deseos
las letras       en este camino alocado          exacerbado

apócrifos de la consciencia que chorrea entre los dedos
desandando las decisiones            acaparando
las anchuras del ansia               hacia dónde?
hasta cuándo?

emergencias en el querer ser             estar
entre las frases                    las fracciones
enigmáticas caricias del lenguaje

fuentes amorosas               poderosas
se mezclan en la indomable mano del poeta

miércoles, 18 de enero de 2017

confidencias

lo poblaron sus palabras      sus penitentes deseos
es que ella era esbelta como una ventana blanca
suave como un cielo blanco             me dijo

masticó mi corazón          
me humedeció el alma con su llanto        dijo

era la tibieza dulce en los inicios del mundo
era la primera mujer en bendecir el suelo con sus pasos
el abanico colorido de un pavo real            me contó

olía a tierra mojada
a bosque apenas asaltado por la lluvia
miel de alfalfa entre sus poros          contó

hasta que un día dejó caer los besos
un día se escarcharon sus lágrimas
un día asesinó mi nombre               dijo
y calló para siempre

domingo, 15 de enero de 2017

re unión

formaron un ojo alrededor del fuego pobretón
con los platos tiznados como manos de políticos
enfatizaron su ideal

compartieron las sobras de los incluidos
estofados          guisos             pucheros
y hasta alguna hamburguesa monopólica

sentados sobre cartones huérfanos ya de riquezas
entonaron las canciones más esperanzadoras

uno chatarreaba por los suburbios amados
otro aglomeraba regocijos observando
los paisajes más invisibles para la gente de bien
los demás pedían limosnas inservibles

así estuvieron toda la noche
contando palabras y luciérnagas
compartiendo vinos picados      panes verdes
y memorias encarnadas

la hora inexacta e indeseable
al fin los asaltó y de esta manera
el sol les apagó la felicidad

sábado, 14 de enero de 2017

casuarina

perfumada al aire             respiro su oxígeno rítmico
aguardo                         su cabello pleno de cielo

zumbante trigo venteado          en mi rostro
oscurecido por las uñas del sol
asido        estrecho              errático

tus raíces entrañadas            saben de profundidad y frescura
paso un dedo con mi agua           por tus pies de parto apenas

soy mirlo curioseando la piel
experta sedosidad que asciende hasta tu boca
soñadora de bosques

tu boca que sesea mi nombre
elegido por la madre de este casi que soy

tu hojarasca abatida para nutrir
ese sustento que nos rescata de la gravedad
ingrávida broza sedienta en la muerte

cada remolino ha pretendido desorientarte
veleta alocada como este corazón que acá
entinta la tersura de tu existencia        

pero vos te quedás      irrenunciable en tu postura
guardiana de mi vida        y tu alrededor
escondida y visible           invisible imposible

trovadora tu voz aguitarrada
protestona sin juicio
ave de alas verdes               es tu llanto tu canto
la ironía emblema            la cordura insensata que te puebla
y genera de la tibieza escalofríos          

miércoles, 11 de enero de 2017

adivino

me amarrás la silenciosa nervadura
la cadencia de mi piel

en el estuche donde alojo los sentidos
yace la dormilona melanco

zurcimos con los sueños
el perfume a alma extraviada

hay chillidos cercanos a tu claridad húmeda
entre las diez y diez de la mañana
y de la noche también

mi parte invadiendo los esteros
impacientes clamores
expulsando los salvajes impulsivos del deseo

crepita la rebeldía         la cerrazón de tu aliento

y yo
con mi calavera entre las manos
predigo el futuro

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...