sábado, 4 de julio de 2009

La vida...un niño

Un ave vestida
de espanto
colgó de sus garras
un día
mi niñez.

Me escondió en un
cuerpo muy grande,
con un cerebro
pequeño,
que parece
estuviese en los pies.

Así conocí la tristeza
añorando la vida
real,
no quiero ya ser
más carroña,
yo solo se amar
y jugar.

Me susurraba
una musiquita
al oído, con la que
mi melancolía
solía danzar.

Pasé por la calle Medina,
casa que supe habitar,
hallé la casilla vacía
del gas,
mágico lugar donde
de pequeño me solía
ocultar.

Una ciudad Feliz
me vio vestir
de paloma,
y vio un llanto
inocente
que a la sociedad
se asoma.

Adolecí de tantas
cosas un día,
pero no de las
que pensaban,
sino,
de las que no me daban.

Abundancia y miseria
juntas he visto,
y he visto
que a Dios
no he visto,
si no a hacer justicia
estaría listo.

La senectud algún día
quizás me venga
a buscar.
Espero libere
a mi niño
para que la fría tierra
logre a este cuerpo
cegar.

Planeta Poeta


a Silvio Rodríguez

La revolución no ha dejado
de ser tal, aún vencida
y tu has sido la revolución
más victoriosa que haya
tenido la vida.

Ha sido tu guitarra
envidiada
por tanta mujer,
por ser la más y mejor
amada.

He sentido placer al escucharte,
del cual había sabido solo
a través de la mujer
que me cubre y me enternece,
que como tu me llena
de música, de voz, de poesía,
de libertad, de arte.

Has llegado desde el Planeta Poeta
y permaneces en la Tierra
¿ quien sabe cuanto?
Siento que has presenciado
una a una las edades
de la historia y continúan
sin tenerte en cuenta.

Cuantas veces soñé ser tu,
cuanta blasfemia mi alma alivió,
cuanta Biblia rechacé
y como filosofía de vida te adopté.
Hasta que mi niño a mi también
adoptó
y mi vida en ti la convirtió.


Mis hijos reconocen tu timbre
tan especial,
mi compañera sin ti
no se si me ha de aceptar.
Las paredes de mi casa
se derrumban
sin tus canciones
como puntal.

¿........................?

Moriré un día
con mi infancia
en brazos.

Recíproco amor


He buscado un sinónimo
de amor
y sólo he encontrado
tu amor inesperado;
no es tal vez el de
al lado,
pero es indistante,
salvador,
errante.

Es buscador de tu soledad
y mi compañía,
es literal,
insurrecto,
trovador de humanidad.

Conservador de tu niñez
y la mía,
…curador
de estas heridas,
absorbente de estas
sangres unidas.

Amante de estas vidas,
sudario de tu piel,
vigía del espacio,
planeta enloquecido,
sustento de la miel.

Poeta desconocida,
vista de los ciegos,
alfabetizadora de los
pobres,
madre encarnecida.

Rocío de mi hierba,
fertilidad de las orquídeas,
prohibida amapola,
literatura de tus
retoños y
paraíso de mis otoños.

Verbo inédito de ti,
manos parturientas,
desnuda mi vida
está para ti.
Tu vida siempre estará
para mi.

viernes, 3 de julio de 2009

Tu...la mar


¿ Cuantos besos cabrán
en la abstracta textura
de tu piel?
¿ Cuantos besos será capaz
de derrochar mi boca casi abierta?

Hoy el mar amaneció
monocromático, arrullándose
en su propio regazo.
A pesar de ser el mismo
que ha recibido atómicos
cachetazos.

Temibles avances del denso
petróleo.
Amenazantes armas y
almas desalmadas.

Y mis besos son como ellos
desalmados, que embaten
contra la inmensidad
de tu piel.

Insisten a cada instante
hasta lograr el tedio
de las florecillas
macoyantes de tu vientre.

Quien fuera el Poseidón
de tu cuerpo para
desatar increíbles tormentas
y gigantes olas
ante cada navegante
que enamoras.

Pero me conformo
con una pequeña ola
que acaricia mi arena
y colma inevitablemente
todo mi ser.

Mi regreso


…Y un día volví a mi hogar,
en Pringles.
La puerta derramó algunas
lágrimas,
casi como yo.

Más adentro gritaba
el silencio.
El abandono
con su aroma, inconfundible,
su presencia demostraba.

Mi sacrificio, huérfano,
en un rincón sentado
estaba.
Me abrazó, meneó la cabeza,
mordió su labio inferior
con los dientes y
junto a mi
caminó la tristeza.

La risa estridente de mis
hijos,
corría de aquí hacia
allá,
como un ratoncito,
Chi lo sa.

La soledad rasguñaba
las paredes, golpeaba
su cabeza en los vidrios,
ya no aguantaba
más.

En mi habitación, el rechinar
del amor mi nombre
pronunciaba;
mis viejos sillones de mimbre
ni siquiera a los ojos
me miraban.

El polvo mi rostro soplaba,
mis recuerdos entre sí
al oído se hablaban.
El césped convertido
en pasto
mis pies acariciaba,
trataba de detenerme,
mas yo no lo dejaba.

De repente, dí un giro
y me alejé de mi casa.
Todos amarrados me gritaban:
- ¡ No nos dejeeees! ¡ Vuelveeee!
¡ Te amamos tantoooo! –
Y yo nuevamente,
Los ignoraba, los traicionaba,
los abandonaba…

Opérculo a la vida


Óbito incongruente
pertinaz raíz
enamorada de la orbe
en remojo.
Y estas letras
que tratan de ser…

Recónditos caminos
hilados por el ovillo
confuso
de la savia.

Inerte febrilidad
de un día sin transcurrir.
Arpa embelesada
de tus dedos huidizos,
buscadores de intimidad.

Reparadora del espanto,
crasa de la sapiencia,
lujuriosa cala de Rivera.
Ancla fondeadora del
mar azul enriquecido.

Sexualidad exasperada
que funde y moldea
tu cuerpo a este mío
desgarrado
y
mueren allí
sin saberlo nadie.

hoy pasaron las ballenas

y en las pupilas quedaron sus cayos blancos amarillos rosados se saltearon las malas costumbres del día a día la intransigenci...