lunes, 18 de junio de 2018

germinación

ya se me fue el amor            y ahora es verde
cómo el resplandor de la oscuridad
daga tremenda que me divide
hasta siempre

quién le buscará las risas
las caricias en sus manos anilladas
que me sabían a salvación
a rescate ecuánime en mitad de mi miedo

qué de tu boca donde refugiaba las emociones
ese casi vacío ya es total
esperador que he sido y sigo
si salteás los paladares de la realidad

acá con un lavadito entre los labios
la nostalgia me enfría la nuca
tus flores siguen naciendo en mi
me arde cada germinación
implantándose en el centro

yo que te veo en la lejanía
frente al mundo que asoma su salvajismo
ajetreo todo mi ser para con vos
y no me encontrás

dónde morará mi amor morado
burbuja que impacta en la sorpresa
pero estalla en el preciso instante donde

ya bajo          no me digan nada
a seguir dándole cuerda a la mentira
hasta que regreses
o el frío me cubra




domingo, 10 de junio de 2018

mamá de casa

                                             a mi madre

¿y cómo es que tus besos curaban
los raspones las picaduras ardiendo
en mi piel pequeña de recién en tierra?

mamá blanca         corazón equivalente al mío
motor mío de una vez y siempre
sembrada en mi interior             florecés
en cada pensamiento          desde leche tibia en los inicios

madre que ha sufrido que ha parido
la paridad de la crianza           junto al hombre
duro y débil que acarreás en las tempestades
en los veranos jocosos o niños en la playa

oh! niño que he sido            joven que fui
hombre que soy desintegrado y completo
en los papeles del vivir

vos estás en los sorprendentes horizontes
en las manos que trabajan y acarician
o apañan como paños limpitos
en la sed cabalgando sobre mi cansancio

tu abrazo en mis años           en cada mirarnos
en tu perdón a mi salvajismo
tu sonrisa
salva los momentos hasta la eternidad

plomero gasista

                                                               a mi viejo



palpitante y furioso       el trabajo
el sacrificio que golpea el tórax atorado
el alarido en las ganas
de volver a casa con los pasos vacíos

se cierran los deseos de una mejoría
en los días venideros         donde anidan los sueños
los nudillos resecos           de agua de frío o el esfuerzo perro
ladrándole la nuca como nuestras voces infantiles
esperando el gran momento

no le dejó paz el ansia ni el cambio expectante
cual nacimiento           
en las pupilas cóncavas con que cavaste el instante

¿qué pasa por detrás de las frentes
al mirarnos ser tan distintos
tan unos tan nosotros mismos?

¿qué aprendí bien y qué mal?
¿qué aprendiz de padre no yerra
en la enramada manía de criar
sobre la maleza que oculta los sentidos?

no he de pecar contra la barriga grasosa de la muerte
ni esperar el día en que acabe la soledad
la asoleada sed de padre e hijo qué

nos hace simples tal cual somos
y equívocos e inequívocos          nos sofoquen
el ardor       las manos frescas y salvadoras
de la vida


miércoles, 30 de mayo de 2018

tiempo en años

a esta altura         estreno nuevamente la vida
cuando se enciende en mis ojos           tu voz
tu rostro de salvación

entonces vibro y estalla un nacimiento
en mi ser                           sin embargo
cuando te vas un espanto me trueca

y así estamos           mortales e inmortales
niñitos solitarios que nada saben del amor
ni nos dejamos llevar por ese individuo
que nos quita los corazones

adolescentes de todo dejando nuestras ansias
de vivir a contrapelo         nadando en los silencios
así el tiempo se hace años
quedándonos detenidos a pesar de qué

adormecidos en posesiones
y sus adjuntos            así
hasta que algo nos dé una razón

martes, 22 de mayo de 2018

al acecho

y te revolotea en el oído la palabra amor
y la palabra olvido murió dos años atrás
mientras juntás la memoria en una palita de mi tes

ha cambiado la nada por el todo
hasta dejarte dormida en mi soñar
y saber que sabés que sé
aunque no te atrevés a soltar la bandada de la mano

ahuyento lo imposible hasta los rincones
en que la maldad crepita
para abrir todas las puertas
donde descansan mis almas 

las baldosas solapadas de nuestro camino
dicen querernos como yerbitas pegadas al poste
donde se toman las riendas
de los cuerpos blanquitos recién niñados

como suelta de palomas agitadas       latentes
emparchando el cielo         
que me suelta sus pedazos para vos

corazones ensamblados jalando sangre para dos
para vos que guardaste la congoja en una bolsita
y la arrojaste al no me acuerdo
al peso de la oscuridad sobre el baldío

en vano fue la espera          el tiempo
que venimos coleccionando
los impulsos imantados
las hambres devorándonos

y ambos al acecho de nosotros

mezcla

yo
tu esperador que se aferra a la dulzura atrasada
aún           
sobre el instante en que dijiste "quizás"
vos
la esperada de fabricar amor

alcanzás mi parte blanda
con tus besos de sur
con los ojos humedecés mi almita penosa
penando en penas         habidas y por haber

cauta largura de tu cuerpo
que ha sabido depositarse en el mío
enterrado allí como un tesoro eterno
magnificente fortuna entre estos poros

sobre mis sienes un espantoso aquelarre
quiere expulsarte de los adentros
donde sufro a placeres a martillazos de memoria

pero soy firme a tus entrañas donde alberga la verdad
y nos caduca ahí donde aguantás quién sabe qué
qué

qué de esos días sujetos en las manos
eso que pesa como lingotes efímeros
como la propia noche
como la ajena vida

en tus pesares y los míos hay un instante absoluto
para el cambio           para abrir la puerta
al mundo de ser feliz

la nubecita de tu boca
los panaderos de tu mirar
el temblor infinito de éstas sangres que se mezclan

lunes, 21 de mayo de 2018

guarecido

te sobreseo
cada vez que paleas un poco de mi alma
dentro de tu ser               en el magullado existir

no hay dimensiones en lo que excita
en lo que calma                precipitando
en los suelos internos
como niñitos cabrones que agitan
los impactos hacia el futuro

poseo tu voz   tu desnudez como un látigo de fuego
en los bolsillos        en cada nuevo instante
paradoja de la verdad            es?

me guarezco en tus pliegues en tu olor
para siempre en los inicios de mi boca
tuya como mía

dormito en la delicada espera
en ese ser que no sos ni seré ni serán
amalgamadas médulas de un tiempo a esta parte

no te vayas si estás ahí
yo existe   
en tus ojos que leen y sangran y duelen
como agua helada

germinación

ya se me fue el amor            y ahora es verde cómo el resplandor de la oscuridad daga tremenda que me divide hasta siempre quién le ...