miércoles, 18 de noviembre de 2015

como globos de la infancia

tantas veces he pisado palos
oliendo a carroña

pero
ella siempre me rescató
volando por el cielo

el silencio
nos unió las bocas

ella cobijó mi rostro
mis emociones
levantó mi cuerpo moribundo
besó mi corazón dormido
meció las palabras

levitamos nuestros seres
como globos de la infancia

me cubrió de flores
de colores rojos

dormimos sobre árboles espesos
acarició mi cara
con indicios surcados

navegamos en barcas cromáticas
impermeables
como nuestro amor

nos albergaron paraísos
animales salvajes domesticados

mientras los niños
nos besaban los pies

aires celestes
en nuestras pupilas
en días aterciopelados

por estos caminos
de ir lejos