lunes, 26 de octubre de 2015

pasando mi mano por la frente
inquieto

acariciando el rostro
de los malos momentos

mi mano
imán urgente
sobre el alivio

en los campos florecidos
respiros que colman la satisfacción

abrir el puño que sostiene
desde adentro
el estómago acalambrado

sujetar con las sienes
las sonrisas apenas estrenadas

los niños que modifican mi piel
los pies gastados a medias

volver a alimentar la lágrima seca
la olvidada
de tanta monotonía
de tanto apretar los dientes
doloridos al despertar

tirando la cuerda de un nuevo día
pasteles con membrillo
mate caliente

recónditos instantes
de placer
de ser

de mirar al futuro
con los ojos rayados