jueves, 2 de enero de 2014

Irreductible

jamás pisaré
los pedestales del oro

ni esta idiosincrasia
estupefacta

lagrimean las palabras

la locura del transeúnte

y un puñado de miedo
se disuelve en las manos

en el recorrido de la bala
hacia el corazón del poeta

de donde nunca podrá huir

jamás caerá mi razón sobre un billete

no renunciará esta memoria
ante las armas y los puñetazos

ni caerá mi inocencia
el futuro infantil

restregaré el amor
a cada escupida
a cada ser irascible

a golpe de flor crearé
esta revolución

este manto de agua fresca

este intento de trocar
las pesadillas por sueños

de redimir los escondrijos impúdicos

y así
brotaré en versos
cada vez que tus ojos

me lean
húmedos

2 comentarios:

Silvana Merlo dijo...

Que bueno! y el final es brillante!
aplausos
Silvana Merlo

Pringas dijo...

Un beso y un abrazo inmensos Sil!!!!!!!!!!!!!!!!!