viernes, 21 de septiembre de 2012

Horizontes

el día está viejo
                      en el letargo de la ausencia

la ley del Hombre acá no existe

estamos solos
la vida y yo

el espejo pone la marca del tiempo
a mi tez aún temprana

tomo el perfume de tu pañuelo
el mismo que rozaba los labios del ayer

la sombra erótica
la que se fue
                no sé hacia dónde

mientras mi mente tira la soga
                                                de tus próximos días

Pero continúo explotando esta soledad

este ente egoísta y melancólico

que me abraza y me expulsa
hacia los rincones de la tristeza
hasta el laberinto de la memoria

No quiero dejarme herir por sus dientes

entonces

salgo a gritar mañanas

4 comentarios:

Dino dijo...

La soledad explotada en sus más íntimas fibras, pero la sangre respinga y, la tuya, es honesta. En cada palabra dejas tu savia y hasta intentás convertirte en tierra para quienes te leemos.
Te felicito Gastón

Pringas dijo...

Gracias Dino, hermosas palabras. Te agradezco de todo corazón.
Un beso.
Gastón

Anónimo dijo...

Muy bueno! Se percibe el clima q oprime, envuelve una ausencia y una vez mas Pringas ahondando en esas cavernas de soledades inquietas. Excelente estadío tu poesia y a continuar "Gritándo mañanas"
Alicia Corrado Mélin

Pringas dijo...

Gracias Ali, me encantó tu comentario. Un abrazo, amiga.