martes, 26 de junio de 2012

En la villa




venías entre el barro

desperdicios a la rodilla
tras la inundación

el Rúben por detrás
colchón al hombro

lágrimas cortándole la piel

salías de entre los ranchos
yo te vi

vientre empapado de preñez

inmutable

como acostumbrada
yendo siempre hacia el amor

a recomenzar

porque no ibas a esperar
a que los encantadores de sueños vinieran
a mentir

como los magos
los Reyes
o viceversa

tu ceño daba el mando
aunque crujiera el corazón

no eras de la cúspide
ni las alturas

solo de la asada y la certeza

salías de la villa
( tu fruto a punto)

mellándole el hacha
a la miseria

sola

luchando por la igualdad

6 comentarios:

Dino dijo...

Tus poesías cargadas de realidad, potencia y esperanza. Una preñez que al parir brindará a un hombre o una hermosa mujer el rigor de la pobreza y todo lo que ello conlleva; desea quedarse en su vientre callado… pero el grandioso final “sola”, sola pero con los vestigios de su beldad luchando por la igualdad.

Tocar la hermosura de su preñez es palpar claramente el origen.

Pringas dijo...

Gracias querida Dino, me encanta el análisis de cada uno de tus comentarios.
Un abrazo grande

Oscar R. Ruiz dijo...

Historias duras, imagenes bellas y la realidad marginada y olvidada siempre presente en tu Poesia. Un gran abrazo Gaston.

Pringas dijo...

Gracias Oscar, por tu comentario. Un abrazo.

patricia príncipe dijo...

impresionante! un gran abrazo Gastón!

Pringas dijo...

Bienvenida Patri a mi humilde espacio,. Que lo disfrutes. Un beso