viernes, 8 de junio de 2012

Abuela




tus manos de amasar
se pasean sobre mi rostro de párvulo

Céfiro irrevocable

me encaramo en lo popular
a través de tu benevolencia

despunto la algarabía
que tu silencio me otorga

mañana seré más vos

una molécula de tu legado

¡ quiero abdicar a este trono adulto!

empotrarme al pobrerío
del que nunca salí

del que siempre soy
del que siempre fuiste

Y vos ahí
sosteniendo mi mano de pasado

la inocente

no esa zarpa que solo se defiende

que invoca palos y piedras
lluvia de justicia

vos ahí
hirviendo el ayer
                       en tu olla de hierro

donde quiero asfixiar mi presente
y el futuro que llora en la puerta de la indiferencia

He buscado el roce de tus dedos
lejanos
abstractos

desde tu última sonrisa
la que apuñaló mi adolescencia

he querido clonarme con tu ejemplo
de Ser sencillo y valioso

porque gracias a tu vida
hoy
en mi boca
se desvanecen las palabras