jueves, 27 de octubre de 2011

Amantes del mañana

 Te recuerdo Amanda,
la calle mojada,
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.


Victor Jara


él sostenía su mano de paloma
ella esgrimía aquel rubor

mas tarde
          llegó el abrazo y el " te quiero"
pero no un " te quiero" cualquiera
sino el más hermoso
el de los humildes

la pala apoyada en la pared
                                     lo aguardaba
los reflejaba

con un poco de apuro
porque había que seguir
                               trabajando por el mañana

el de ellos
el de los hijos

y las manos rozándose
hasta la última partícula del minuto
                                              que les quedaba

él
a cada paso
pala en mano
                giraba la cabeza

ella
con su vestido a flores
su femineidad
la sonrisa derramaba

los hijos que aún no eran

en sus mentes

su semblanza

la hora de volver al trabajo
                                    era de los dos

3 comentarios:

Dino dijo...

Gastón:
Tu poesía es plena en amor, mostrando un caminar compartido y, además, con la invitación a que sea continuamente transmitido, por eso te digo que simplemente logras que tus versos nazcan no sólo en mis manos, sino en las de muchos y sabes por qué, pues porque esas sencillas estrategias y prácticas las fundas desde lo humano.

Abrazos contagiosos

María Cecilia Basciano dijo...

Si, Gastón, es como dice "Dino" más arriba... tus versos están embriagados de humanidad y eso moviliza huesos, entrañas y lagrimales...
Gracias por compartir tu bello dón!

Pringas dijo...

Mil gracias queridas amigas, las quiero mucho.
Un abrazo a ambas.