miércoles, 4 de noviembre de 2009

Aprendan de mis niños



No despierten a mi niño
dormido.
Detengan los dedos
que halan gatillos.

No interrumpan nunca
los besos de mi niña
a los lirios.
Detengan los labios
que hablan
sin prejuicios.

No despierten a mi niño
dormido,
ni interrumpan nunca
los besos de mi niña
a los lirios.

Mejor aprovechen
el tiempo
aprendiendo de ellos
cómo se construye
un Mundo
con ternura,
inocencia
y amor.

Sin delirios.

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