miércoles, 2 de septiembre de 2009

Viejo enamorado


Con mi visión de denso aguacero,
mis ojos de saeta
se han clavado en ti,
niña,
blanco de los pecados,
razón de acero.

Piel morena, rosa de arena
volcánica negra.
Pies desnudos inocentes,
cabello halado por el
viento.

Mi cutis de meseta
ha sido llano.
Mis manos de pradera
hoy son cordón serrano.

Mi barba de ceniza
encubre mi pasado.

Soy un viejo,
ruina del indio,
buey de un añejo arado.
Necedad de un tiempo
ya olvidado.

Corazón, colibrí
de alas ajadas hacia ti,
niña,
flor aún no polinizada.

Razón mía, brioso tropel
desenfrenado.
Cuerpo mío, tronco
senil.

Niña, utopía germinada,
vuelo en alto de bandada
con destino al sol poniente.

Lobo herido desangrado
soy,
garra qué acaricia
tu silueta al resplandor.

Soy un viejo…
enamorado muero,
Aquí.
Hoy.

2 comentarios:

Caro dijo...

Gastón,
es imposible no desprenderse de miles de suspiros en el camino de tus letras.
Besos amigo,
(siempre a tu lado)

Andrea del Mar dijo...

Sabes qué tienes tu, una manera SUBLIME para escribir, quizá nunca he dicho esto en los comentarios a todos los que he leído, me veo en tus versos y si de mí dependiera el final te diría que VIVIERAS! porque debes esperar la entrega de la esencia del amor, vivir, sentirla, hacerla tuya... y quedar impregnado de su juventud y calzado en tu piel.

BELLEZA SUBLIME, TODO UN ENCANTO TU POESÍA.

Besos jóvenes.