miércoles, 2 de septiembre de 2009

Poeta huracanado



En medio de un huracán
me encuentro,
arrasa con todo a su paso,
al momento.

Me tomo de donde puedo,
de un auto,
de un poste,
de una pala,
de mi propio cerebro.

Trato de tomarme
de la luna,
pero,
hay muchos ya colgados.

Todos buscan
el sol,
aunque muy pocos
quedan abrazados.
La noche tiene ya sus dueñas,
sus amadas.

Mi cabello está
ya lejos;
esquivo objetos qué se lanzan
hacia mi.

Tomo al pasar
una mujer prohibida,
la beso de manera inconveniente,
la suelto,
pero quiere volver aquí.

El huracán es más intenso,
frunce su seño
ante mi
y
respondo con indiferencia.

Veo una pluma dorada,
me acerco como puedo,
logro tomarla.
Más lejos, un papel,
virgen de palabras,
pide auxilio.

Trato de plasmar una poesía,
la letra es casi ilegible.
Mis pies no me sustentan.
La suelto y su silbido
me ensordece.

Un niño la aprisiona
en su pasada,
hasta qué logra descifrarla.
La suelta a la ráfaga
y se convierte
en ave cromática,
subjetiva,
liberada.

El huracán se aleja,
quedo solo,
mi cuerpo todo magullado.
Me pregunto: ¿ Qué hago aquí?
Corro rápido hasta alcanzarlo
y me envuelvo en esa
bola incontenible.

Placenteramente
sonríe mi perfil.

1 comentario:

Andrea del Mar dijo...

Aún enfrentando un gran huracán llegan momentos lindos para ti, plasmas tu poesía con tinta indeleble y ésta llega para quedarse en el alma de quien te lee, pero también activas los verbos que liberan. ¿Qué haces aquí? pues das todo, te entregas sin importar los vientos.

Al inicio lograste una sonrisa en mí, en el medio un deseo y al final comprendo tu complacencia porque yo misma la siento.

Yo me pregunto ¿En dónde están los editores? cuando son necesarios, ¿a quién debo gritar? para darte a conocer. Eres un escritor con arte, con pasión, sencillo... GIGANTE.

Besos en pleno huracán.